Apnea del Sueño

La apnea del sueño es un trastorno frecuente del sueño que se caracteriza por breves interrupciones de la respiración durante el sueño. Estos episodios por lo general duran 10 segundos o más y se presentan de forma repetitiva a lo largo de la noche.

Consecuencias de una apnea del sueño no tratada

Ignorar los síntomas de la apnea del sueño puede tener consecuencias graves y crónicas para el organismo. La falta de un tratamiento oportuno no solo afecta la calidad de vida a través de la hipersomnolencia diurna, sino que también impacta directamente la salud del corazón y los pulmones. A nivel cardiovascular, esta condición es un detonante de hipertensión arterial, arritmias, enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca e ictus. Asimismo, el sistema respiratorio puede sufrir daños severos como hipertensión pulmonar o cor pulmonale, elevando incluso el riesgo de muerte súbita. Tratar la apnea no es solo cuestión de dormir mejor, es una medida vital para proteger tu corazón y tu vida.

¿A qué síntomas debes estar alerta?

Diurnos:                                              

  • Dolor de cabeza en las mañanas.                                      
  • Fatiga excesiva durante el día.
  • Falta de concentración.
  • Depresión o irritabilidad.
  • Somnolencia durante tareas rutinarias.

Nocturnos:

  • Ronquidos fuertes y persistentes.
  • Pausas respiratorias atestiguadas.
  • Asfixia o respiración convulsiva durante la noche.
  • Sueño no reparador.
  • Visitas frecuentes al baño.

¿Cómo se diagnostica la apnea del sueño?

El diagnóstico de la apnea del sueño requiere de una valoración médica especializada y multidisciplinaria. Este proceso comienza con el análisis detallado de la historia clínica del paciente y la realización de exámenes físicos orientados al sueño, los cuales permiten identificar síntomas y patrones específicos. Además, para una precisión mayor, se realiza un examen endoscópico de la vía aérea superior (nasofibrolaringoscopia); este procedimiento es fundamental, ya que permite al especialista observar directamente las estructuras internas y determinar con exactitud los sitios de obstrucción que impiden el paso correcto del aire durante el descanso.

Tratar la apnea del sueño es posible ¡Aquí te contamos cómo!

Mejora tu estilo de vida

  • Establece un horario fijo para dormir y despertar.
  • Si sueles tomar siestas, que no duren más de 45 minutos.
  • Evita el alcohol 4 horas antes de acostarte.
  • No fumes.
  • No tomes café, té, refrescos con cafeína o chocolate 6 horas antes de dormir.
  • Cena ligero, evita comidas pesadas, picantes o muy azucaradas 4 horas antes de acostarte.
  • Puedes comer algo ligero antes de dormir si lo necesitas.
  • Haz ejercicio regularmente, pero no justo antes de ir a la cama.
  • Usa ropa de cama cómoda.
  • Asegúrate de que tu habitación esté a una temperatura agradable y bien ventilada.
  • Intenta que no haya ruidos ni mucha luz en tu cuarto.
  • Usa tu cama solo para dormir, no para trabajar o ver televisión.
  • Controla tu peso.
  • Duerme en una buena posición, especialmente de lado si es posible.
  • Existen dispositivos orales que puedes usar mientras duermes para mejorar tu respiración. Son útiles si roncas, tienes apnea leve o no te adaptas a otros dispositivos.
  • Usa dispositivos de presión positiva: Son máquinas que te ayudan a respirar mejor mientras duermes al enviar aire suavemente a tus vías respiratorias.
  • Aprende sobre la apnea del sueño, te ayudará a entenderla mejor y a cuidarte. 
  • Sé constante en tu tratamiento. La adherencia a los equipos puede ser una de las partes más retadoras e importantes del tratamiento. No desistas de su uso, recuerda que es por tu bienestar y calidad de vida. 
  • Aprende a usar correctamente los dispositivos de presión positiva.
  • Habla con tu médico. Existen diferentes tipos de cirugías que pueden ayudarte según las particularidades de tu condición.

Realiza un uso adecuado de los equipos

A continuación, te presentamos una guía detallada sobre el uso y cuidado de tu dispositivo

Uso del equipo de apnea del sueño: 

  • Para un funcionamiento adecuado, coloca el sistema en una superficie nivelada, sólida y plana.
  • Asegúrate siempre de que el cable de alimentación se haya encajado correctamente en el dispositivo terapéutico antes de utilizarlo y enchufa el otro extremo del cable a la toma de la pared.
  • Llena el vaso del humidificador con agua (de botellón o de filtro) sin pasar el nivel máximo indicado. Retíralo siempre del soporte del humidificador.
  • Conecta el tubo o manguera corrugada al dispositivo.
  • Prepara y colócate la máscara, verifica la postura y el ajuste del arnés para minimizar fugas durante la terapia.
  • Conecta el tubo o manguera corrugada a la máscara.
  • Cambia el agua después de cada uso.
  • Nunca toques la placa de transferencia de calor en la parte inferior de la cámara de agua.

Uso del oxígeno:
Si tu médico te indica que utilices oxígeno con la terapia del sueño, podrás añadirlo de la siguiente manera:

  • Solicita el adaptador y extensión de oxígeno.
  • Conecta un extremo a la manguera o tubo corrugado y el otro extremo al equipo.
  • Conecta un extremo de la extensión a la punta sobresaliente y el otro al concentrador o cilindro de oxígeno.
  • Vacía y seca el vaso de agua antes de transportar el dispositivo y transportarlo siempre en el maletín original.

Limpia los dispositivos

  • Para evitar descargas eléctricas, desenchufa siempre el cable de alimentación de la toma de corriente de pared antes de limpiar el dispositivo. NO sumerjas el dispositivo en ningún líquido.
  • Nunca enjuagues el dispositivo ni lo sumerjas en agua. No permitas que haya líquido cerca de los puertos, de los interruptores o del filtro de aire ya que podrían producirse daños en el dispositivo.
  • Limpia la parte externa del equipo con un paño suave y limpio cada día para que no se acumule el polvo.
  • Lava diariamente la parte de silicona de la máscara, puedes utilizar jabón líquido o champú para bebés con un PH neutro. Debes lavar el arnés cada 15 días con un cepillo de cerdas suaves. Enjuaga y deja secar al aire.
  • Retira el agua diariamente del vaso del humidificador al terminar la terapia y sécalo con una toalla de papel. Lava las piezas cada semana con agua tibia y jabón antibacterial o vinagre blanco si lo prefieres. Puedes utilizar un cepillo pequeño para limpiar las partes más pequeñas. Sécalo y colócalo nuevamente en el humidificador.
  • El filtro se encuentra en la parte posterior del dispositivo o al costado (según dispositivo). Lávalo cada semana con agua tibia y jabón antibacterial y asegúrate de que el filtro esté completamente seco antes de instalarlo y utilizarlo. Si dispones de un filtro de partículas finas opcional (blanco para dispositivo Devilbiss o azul claro para Philips Respironics) inspecciónalo y sustitúyelo si está sucio o dañado. No lo laves.
  • Retira la manguera corrugada del dispositivo y de la máscara. Lávala cada semana con agua y jabón antibacterial o vinagre blanco si lo prefieres. Enjuaga y deja que seque al aire.

Tipos de apnea del sueño

  •   Apnea Obstructiva del Sueño (AOS):

    Es el tipo más común de apnea del sueño, ya que representa el 84 % de la totalidad de los diagnósticos de este trastorno. En la mayoría de los casos de apnea obstructiva del sueño, el aire deja de circular hacia los pulmones debido a una obstrucción (o bloqueo) en la vía aérea superior, o sea, en la nariz o la garganta.

    La vía aérea superior puede obstruirse debido a:

    • La excesiva relajación de los músculos durante el sueño, lo que impide el paso suficiente de aire.
    • El peso del cuello, que estrecha la vía aérea.
    • Amigdalitis u otras razones temporales.
    • Motivos estructurales, como la forma de la nariz, el cuello o la mandíbula.
  •   Apnea Central del Sueño (ACS):

    Este tipo de apnea del sueño tiene menor prevalencia y puede deberse a una insuficiencia cardíaca o a una enfermedad o lesión que involucre el cerebro, como por ejemplo:

    • Accidente cerebrovascular.
    • Tumor cerebral.
    • Infección cerebral viral.
    • Enfermedad respiratoria crónica.

    En algunos casos, la vía aérea en realidad está abierta, pero el aire deja de circular hacia los pulmones porque no se hace ningún esfuerzo para respirar. Esto se debe, básicamente, a que se ha perdido la comunicación entre el cerebro y el cuerpo, por lo que la acción automática de respirar se detiene.

  •   Apnea Mixta del Sueño:

    Esta es una mezcla de la apnea obstructiva del sueño (donde hay un bloqueo u obstrucción en la vía aérea superior) y la apnea central del sueño (donde no se hace ningún esfuerzo para respirar), y es el tipo de apnea del sueño menos común. 

    Si lo necesitas, el médico puede ayudarte a entender mejor este trastorno.